miércoles, 19 de diciembre de 2007

Nicolaides Condenado!!(Bien), por quienes intentaron la Amnistia(Mal)


En 1983, Nicolaides fue uno de los jefes militares que conversaron con frecuencia con el líder metalúrgico Lorenzo Miguel. Convencido del triunfo electoral del peronismo ese año, el poder militar intentaba una transición vecina a la impunidad. La existencia del pacto militar sindical, denunciada en 1983 por el candidato Raúl Alfonsín, fue revelada por documentos del Departamento de Estado de Estados Unidos, conocidos en agosto de 2002.
La salud ha sido una aliada del teniente general Cristino Nicolaides. En 1999, a los 73 años, adujo una angina de pecho para eludir el interrogatorio del entonces juez federal Adolfo Bagnasco en la causa que investigaba el robo de bebés en las mazmorras de la última dictadura. El juez ordenó su detención.Ayer, a los 81 años, y también por razones de salud, Nicolaides evitó escuchar su condena a veinticinco años de cárcel, que pasará en su casa de Córdoba todo lo que su precaria salud le permita.Fue el gran ausente en la misma sala de audiencias donde en 1985 se hizo el juicio a los ex comandantes de las juntas militares del "proceso" Nicolaides integró la última de esas juntas, junto a sus pares de la Armada, Rubén Franco, y la Fuerza Aérea, Augusto Hughes. Asumieron el poder después de la derrota de Malvinas, cuando la dictadura se desbarrancaba.
Poco después, la Armada y la Fuerza Aérea se retiraron del "proceso" y el Ejército se hizo cargo de la pesada mochila con Nicolaides como comandante en jefe y Reynaldo Bignone como presidente.
Como parte de los últimos actos de aquel gobierno en retirada, el general condenado ayer participó de la elaboración del llamado "Documento Final sobre la Lucha Contra la Subversión y el Terrorismo" que declaró muertos a todos los desaparecidos. Hizo lo mismo con la llamada Ley de Autoamnistía, sancionada en setiembre de 1983, por la que los militares se indultaban y proclamaban la impunidad general.
Por esa impunidad dada incluso a quienes robaron bebés de los centros clandestinos de detención, lo requería Bagnasco en 1999.
De la magna Grecia que evoca la musicalidad de su apellido, el general sólo heredó el perfil. Y un gesto adusto como tallado para su profesión.
La sentencia que leyó ayer el juez Ariel Lijo, cita a un testigo que afirmó que el montonero Ricardo Marcos Zucker y de otras dos personas fueron fusiladas en el polígono de tiro de Campo de Mayo y luego incineradas entre neumáticos cuando Nicolaides comandaba esos Institutos Militares.
En 1981, el general se hizo famoso por una frase: "Debemos pensar que hay una acción comunista-marxista internacional que desde hace quinientos años antes de Cristo tiene vigencia en el mundo y que gravita en él". Era una versión, de las enseñanzas de los teólogos franceses Jean Ousset y Georges Grasset, integristas católicos, que juzgaban a la "República", de Platón, como una obra "precursora del marxismo actual".
En 1959 Grasset, miembro de la "Cité Catholique", visitó el país para organizar la versión argentina de su organización: "Ciudad Católica". Una de sus obras fue prologada por el entonces cardenal Antonio Caggiano.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Es increible como los perucas se quieren adueñar de los DD.HH., SIENDO LOS QUE ARREGLARON LA amnistia si ganaban en el 83.

Anónimo dijo...

te olvidste de las leyes del perdon, tomatelas

Anónimo dijo...

Y LOS RADICALES PRESTARON FUNCIONARIOS A LA DICTADURA.

TODOS DESARROLLAN LA POLITICA DE LA IMPUNIDAD